Manifiesto.
Por razones laborales, pero también por convencimiento, somos gente que a menudo tecleamos la palabra “sostenibilidad” en nuestro procesador de textos. Y siempre nos sorprendemos cuando el corrector de ortografía la subraya en rojo. Un día, buscamos en el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (RAE). Y no la encontramos. Descubrimos así que “sostenibilidad” es una palabra sin definición. Una palabra que usa todo el mundo todo el rato, desde el presidente Zapatero hasta el tendero de la esquina, pero que no tiene un significado normalizado por la Academia.

Decidimos preguntar a la RAE. Enviamos una consulta por email y en unas horas recibimos una amable respuesta. En ella se nos explica que sí existe el adjetivo “sostenible” y que el sustantivo derivado correcto para expresar su cualidad es “sostenibilidad”. Pero, dice la RAE, no aparece en el diccionario porque “no todas los derivados morfológicamente posibles cuyo sentido se deduce fácilmente de la palabra base aparecen en los diccionarios generales”. Es decir, “sostenibilidad” no está en el diccionario, aunque sea una palabra correcta. ¿Nos conformamos con esa respuesta? No.

No tratamos de hacer campaña contra la RAE. Entendemos que no pueden caber todas las palabras en el diccionario. Pero también creemos que no todas las palabras son iguales. Pensamos que “sostenibilidad” es un término demasiado importante en estos tiempos como para no tener definición. Estamos convencidos de que si “equidad”, “integridad” y “responsabilidad” ocupan sus correspondientes huecos en los diccionarios de la Academia, “sostenibilidad” tiene también que estar en ellos.

Y, además, estamos convencidos de que es un buen momento para proponer definiciones que se ajusten al significado actual del término y que amplíen el recogido para el adjetivo original, “sostenible”. La RAE dice que es sostenible un proceso “que puede mantenerse por sí mismo, como lo hace, por ejemplo, un desarrollo económico sin ayuda exterior ni merma de los recursos existentes”. Correcto pero ¿suficiente? Otra vez pensamos que no.

El uso habitual que se hace de la palabra “sostenibilidad” está enmarcado últimamente en el ámbito medioambiental. Sin duda, un significado válido y necesario. Pero no el único. La sostenibilidad es una cualidad esencial en otros ámbitos, como la política, la economía y hasta las relaciones humanas. Por eso, ahora que estamos inmersos en este periodo de cambio, es tiempo de reflexionar sobre la acepción de un término que debe representar el camino a seguir.

Porque damos valor a las palabras y al uso que se hace de ellas, desde esta plataforma pretendemos reclamar para “sostenibilidad” un sitio en el diccionario y, por tanto, en la sociedad. Además, nos gustaría que todos participásemos en la definición porque de esta forma todos nos involucraremos en el respeto a su significado. Y nos encantaría que todos aquéllos que la usan sin atender a sus términos se den cuenta de que la sociedad exige compromisos reales para problemas reales.

Por todo ello pedimos:

¡Sostenibilidad al diccionario!